Diverger

De la coordinación manual al CMS agéntico: cómo construimos nuestro sistema de contenido con Claude Code

Era una tarea muy manual y repetitiva que con frecuencia, acababa llevando más tiempo que la propia redacción del contenido.

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  • Harness agéntico
  • Agentes de IA

Las cinco capas del CMS agéntico

  1. 1

    Sensores

    Observan el estado del CMS y de las herramientas conectadas, sin modificar nada

  2. 2

    Contexto

    Combina el contenido existente con la voz de marca y las políticas editoriales

  3. 3

    Orquestador

    Reparte el trabajo entre agentes especializados en redacción y traducción

  4. 4

    Herramientas

    Acciones concretas, cada una con su contrato de permisos y límites

  5. 5

    Gobierno

    Aplica las políticas, exige aprobación humana y deja constancia de cada acción

Cinco capas, cada una con una responsabilidad concreta. Ningún agente tiene acceso libre al CMS: solo puede usar las herramientas que se le han asignado de forma explícita.

En Diverger producimos contenido de forma continua, en varios idiomas y para distintos canales de comunicación, dirigido a públicos muy diversos. El problema no era la falta de contenido, sino que estaba muy disperso, había parte que vivía en el gestor de contenidos (CMS), otra en documentos sueltos, otra en herramientas de traducción y otra en conversaciones internas. No existía nada que conectara todas esas piezas entre sí.

Esa desconexión recaía sobre el equipo de Comunicación, que actuaba como capa de integración entre todas las herramientas. Su trabajo consistía, sobre todo, en recuperar qué se había publicado antes, copiar la información necesaria de un sitio a otro, adaptar el mensaje a cada canal, preparar las traducciones y coordinar la revisión entre varias personas del equipo. Era una tarea muy manual y repetitiva que con frecuencia, acababa llevando más tiempo que la propia redacción del contenido.

Un modelo de lenguaje como Claude puede redactar, clasificar o resumir texto sin problema, pero eso por sí solo no resolvía nuestra situación. El modelo por su cuenta, no sabe quién tiene permiso para publicar qué, qué canales existen, qué idiomas están activos ni cuáles son las normas de marca de Diverger.

Necesitábamos algo más amplio, un sistema bien definido alrededor del modelo que estableciera con claridad, qué información puede consultar cada agente de IA, qué herramientas puede usar, qué acciones puede ejecutar por sí mismo, cuáles debe limitarse a proponer para que una persona las apruebe, y cómo queda registrado después todo lo que el sistema hizo. A ese conjunto de reglas y estructura lo llamamos harness agéntico.

De esa necesidad surgió la idea de construir un CMS agéntico, un sistema de agentes de IA que, siguiendo reglas definidas por Diverger, se encargara de preparar contenido para múltiples canales e idiomas, mientras el equipo de Comunicación mantuviese siempre la última decisión sobre qué se publicaba.

El sistema que construimos se organizaba en cinco capas, cada una con una responsabilidad concreta. La primera era una capa de sensores, que observaba en todo momento el estado del CMS y de las herramientas conectadas, sin modificar nada, ya que su principal función era informar de lo que estaba pasando. La segunda era la capa de contexto, que combinaba búsquedas inteligentes sobre el contenido existente con reglas fijas que recogían la voz de marca de Diverger y sus políticas editoriales, de modo que cualquier agente sabía cómo hablábamos y qué estaba o no permitido. La tercera era el orquestador, que repartía el trabajo entre distintos agentes especializados (uno centrado en redacción, otro en traducción), igual que lo haría un coordinador de equipo. La cuarta capa eran las herramientas de ejecución, que eran las acciones concretas que los agentes podían realizar, cada una con un contrato claro sobre qué hacía, qué permisos requería y qué límites tenía. Ningún agente tenía acceso libre al CMS, solo podían usar las herramientas que se les habían asignado de forma explícita. La quinta y última era la capa de gobierno, que aplicaba las políticas de la empresa, exigía aprobación humana cuando correspondía y dejaba constancia de cada acción realizada, de modo que siempre se pudiese reconstruir qué pasó y por qué.

Claude Code nos permitió construir este sistema en un tiempo razonable, principalmente por dos motivos. El primero fue que lo usamos como entorno de desarrollo, permitiéndonos trabajar con todo el repositorio de código y su documentación como contexto en cada sesión de trabajo. Esto fue clave porque cada nueva funcionalidad que añadíamos afectaba a varias de las cinco capas a la vez, y necesitábamos esa visión de conjunto. El segundo fue que lo usamos como entorno de ejecución de los propios agentes, donde su forma de trabajar con herramientas acotadas, donde cada agente tiene una lista explícita de lo que puede o no hacer, sin acceso libre al CMS, encajaba de forma natural con la arquitectura de control y gobierno que queríamos construir.

El CMS agéntico, en cifras

  • 0

    Agentes con acceso libre al CMS: cada uno solo usa las herramientas que tiene asignadas

  • 4

    Tareas coordinadas desde un mismo flujo: redacción, traducción, buscadores y canales

  • 5

    Capas, cada una con una responsabilidad concreta

  • 2

    Agentes especializados: uno centrado en redacción y otro en traducción

  • En producción

    Trabajando sobre el contenido real de la marca Diverger

Hoy contamos con un CMS agéntico en producción, trabajando sobre el contenido real de la marca Diverger, coordinando tareas de redacción, traducción, optimización para buscadores y preparación de contenido para distintos canales, todo desde un mismo flujo de trabajo. La incorporación de Claude Code no fue solo una forma de ahorrar tiempo, sino que su mayor valor fue permitirnos separar dos cosas que antes estaban mezcladas. Por un lado, la infraestructura técnica que ejecutaba y controlaba a los agentes, y por otro, el conocimiento propio de Diverger sobre su marca, sus reglas editoriales, sus permisos y sus procesos de aprobación. Gracias a esa separación, tenemos un CMS agéntico que automatiza el trabajo repetitivo de coordinar contenido entre canales e idiomas, sin que eso suponga ceder el control editorial, ya que esa decisión final sigue y seguirá siendo, como siempre, responsabilidad del equipo de Comunicación.

Hablemos de misiones que cumplir contigo.